Deja que la yaya llueva sobre ti
martes, 20 de diciembre de 2011
Moraleja para el sexo femenino.
¡Hola! Hace el gesto con la mano. Bueno, el me saludo primero. Le devuelvo la sonrisa y el mismo gesto. Tres horas después sostenía mi mano fuertemente para que no resbalara con el lodo. Cuando vi tu espalda quería tocarla. Me puse nerviosa porque me miraba fijamente mientras mi espalda le seguía llamando para que le tocara. Nunca me habían visto fijamente.
Ella se siente paranoica porque nunca antes un hombre tan atractivo se había fijado en ella, lo que no sabía era que a él le gustaban las mujeres feas, siempre había sido criticado por eso.
Él no es mala persona pero como hay adictos a la cocaína y otros vicios, él era adicto a enamorarse. Cuando pasaba a lo estable y monótono las botaba y así sucesivamente para volver a enamorarse. Siempre de distintos labios y olores.
Están en el parque oscuro y sus lenguas se abrazan, salivando, traspasando heridas. Las manos se liberan en cada caricia, con cada pequeño roce de sus manos en los senos de ella. Le quiere hacer el amor pero siente que es muy rápido. Esperará un año para cogérsela como campeón en su cocina, llena de trastes sucios, degradándola a la porquería para después dejarla, para no perder el habito.
Nadie tuvo la culpa, los dos así querían. Él le dio señales que jamás ella entendió, por ejemplo, cuando recién se conocieron intercambiaron teléfonos:
1. Él le dio el de su casa. Ella sabía que jamás estaba en casa pero no dijo nada al respecto y anoto.
2. Ella casi logra sacarle el teléfono celular y aunque no lo consiguió se llevó una buena moraleja, “Nunca confíes en alguien que te dicta su número telefónico, 044 55 12 1234… ¡Nunca!
Al 4-5-6 sintió que la cosa iba extraña; sin embargo decidió confiar.
viernes, 17 de junio de 2011
Reflexion a conmoverse.
En fin , pense en publicarlo . Solo eso.
Como una gota fui de la marea, la playa me hizo grano de la arena. Fui punto en multitud por donde fui, nadie me detectó y así aprendí. Cuando creí colmada la tarea
volví mi corazón a Casiopea. Cumplí celosamente nuestro plan: por un millón de años esperar.
Hoy llevo el doble dando coordenadas pero nadie contesta mi llamada. ¿Qué puede haber pasado a mi señal? ¿Será que me he quedado sin hogar? Hoy sobrevivo apenas a mi suerte, lejano de mi estrella, de mi gente. El trance me ha mostrado otra lección: el mundo propio siempre es el mejor.
Me voy debilitando lentamente. Quizás ya no sea yo cuando me encuentren.
(1993)
Esta es una canción del cantautor Silvio Rodríguez, se llama Casiopea.
Cuando se empezó de hablar en el taller de esta metáfora de la gota y el mar, inevitablemente pensé en esta canción. A veces uno piensa que la confrontación es mala y no lo es. Uno le tiene miedo a mirarse más allá del espejo, al peso de cargar “Este armazón de huesos y pellejo, de pasear una cabeza loca...” Como diría Bécquer. Hace pocos meses tuve una conversación con un Mtro. al cual admiro, era una breve entrevista que nos pedían en una materia , nuestro trabajo final. El caso es que estas palabras se quedaron en mi cabeza:
“Hay que tener una actitud abierta a la confrontación siempre. Por qué en la confrontación uno se reconoce, uno se mide con el otro y uno se sitúa. Siempre tiene un determinado criterio pero a conciencia, uno mismo se da cuenta de los avances, de las carencias”.
Carencia y querencia se parecen mucho, me gusta la idea. Me cuelgo de cabeza para vaciarme toda, como una alcancía. Y quedarme hueca, pero completamente, un hueco de lo más lindo, de esos que no duelen. Ya vacía, me acomodo con los pies en la tierra y me pongo a escudriñar lo que se ha aventado al piso. Yo no sé si son muchas o pocas cosas, si serán bellas u horrorosas pero de que sale algo, saldrá. Y si me lleno de mariposas, tal vez su revoloteo me de miedo, como todo lo bueno que también da miedo. Y si por casualidad termino embarrada de mierda ya conseguiré como limpiarme. Cabe señalar, no pretendo limpiarme con alguien más, eso no va conmigo. Conmigo va el subidón que a veces baja, porque sin bajada digamos que yo nada más no logro concluir el empujón inicial.
Cuando estoy en silencio no me gusta, así que susurro y suena casi como un rezo, suena que tengo miedo por las risas y llantos que se aproximan. Me cambiaron los planes, ¡Maldita sea! Los planes cambian, tonta, pero lo sueños jamás. Un dialogo interno. Constante, generalmente torpe, pero viene a visitarme de vez en cuando. Ojala se quedara más tiempo. Se me escapa porque es un perro miedoso. Y yo le rezo para que se quede aquí y se vuelva forma, mi forma. ¿Y con el tiempo la volveré a armar ?Seguramente, pero me da más risa imaginar el desarme y el vaivén.
Reír llorando siempre es más divertido. Si no me reconocen cuando me encuentren, ya no importa. La canción.
Estados de ánimo.
Mario Benedetti.
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme
jueves, 3 de septiembre de 2009
PARA DECIR ADIOS

Lengua acicalada
De un fulgor tardío,
cual temor presente,
devorando fuegos
que carcomes en silencios
fugitivos
de tus pasos de gitano andante.
guardo el tono de tus ojos verdes,
Y me alimento cada noche,
De un poco de lo tuyo
Que dejaste poco a poco
En este poco corazon vertido
de suspiros emanados
por mi torpe boca muda
¡ Propongo darle fin a la extravagante y vana fantasia ...
de manchar tu olvido
Con la burla de tu excelso cometido !
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Me desprendi
Edel Juarez
lunes, 1 de junio de 2009
MI PASION
AMISTADES
Si David se enamorara otra vez, completamente, de la mujer que no fuera la ideal para él, ni siquiera “ la idea” . Que no supiera con certeza lo que ve en esa imagen, que se llenara de incertidumbre y desesperación al querer descifrar la imagen. ¿ Que pasaría ? ¿Qué seria de David ? ¿ Se limpiaría su cielo ? ¿ Se lavaría su estrella ?
O es que simplemente seguirá aferrado a su mujer ideal. Seguirá pidiendo las respuestas de un porque que nunca se efectuó. Con ese torpe caminar que tiene, ese despiste que toma en cada esquina. Lo vemos deambular con la flaqueza que tiene un hombre que no busca ser mas que linyera. Tripulante inquieto de una barca sin patrón a la deriva, sin nombre de llegada, sin cartel de bienvenida. Él , emocionado y con encono, se agarra del timón, le da vuelta en frenesí y después, lo suelta. A ver si la fuerza con que viró, le da la velocidad precisa para levantarle el vuelo. Aún más alto del que ha tomado siempre. Que David piensa que hay tanto que volar , conocer y recorrer.
No es tan solo un camaleón (aunque a veces lo parezca) . No es tan solo el hombre de lentes grandes de pasta negra. ¿ Entonces que será ? .
Hay un algo en el , que da el presentimiento que no es nada de lo que presume ser... Es algo que se piensa al verlo, que te da la imagen de que es más de lo que dice ser. Que no importa si regresa su persona ideal, si se enfrenta a la antítesis , o si , simplemente , consigue andar en solitud. No importa, su pasión siempre será la del volar.
CON MUCHO CARIÑO PARA MI AMIGO DAVID !!